La actual crisis energética mundial y las razones que se esconden tras ella [Parte 1]

En medio de una economía que aún no acaba de recuperarse de los efectos de la Pandemia, el mundo se vuelve a enfrentar a una crisis de carácter global, una crisis energética. Fenómeno que no sólo pone en jaque la recuperación económica, sino que además pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos establecidos a nivel global para combatir el calentamiento climático, acercándonos una crisis sin parangón en las próximas décadas.

¿Qué quiere decir que nos encontremos en medio de una crisis energética?

El término crisis energética se refiere a un fenómeno global de desabastecimiento en el plano energético. El mundo produce actualmente menos energía que la que requiere para cubrir su demanda a nivel global, crisis que tuvo como detonante la paralización de la producción de hidrocarburos durante los primeros lockdowns. Un proceso que se extendió como consecuencia de los acuerdos especulativos entre las empresas de hidrocarburos, que vieron en esta crisis la oportunidad de generar ganancias extraordinarias que les permitiesen sopesar la pérdida debido a una inminente transición a las energías verdes. Todo esto se vio agravado por catástrofes naturales, que a su vez tuvieron una injerencia sobre la producción energética, y conflictos geopolíticos.

¿Cuáles son las principales causas o factores de esta crisis energética?

Pandemia

La pandemia, sobretodo en su primera fase, llevó a la economía a una situación de crisis a nivel global. Una crisis que en muchos países llevó a una paralización de la producción, destruyendo  las cadenas de suministros a nivel global. Hecho que no sólo produjo una disminución drástica en la demanda energética, sino a su vez desató un proceso global de ralentización de la economía.

Esta situación nunca antes vista en el mundo globalizado de casi-paralización de la economía, indujo al sector energético a paralizar a su vez la producción energética, al vivir una caída drástica en la demanda, con records nunca antes visto de caída en el precio del petroleo. En el mes de abril del 2020 el precio del barril llegó a bordear los $11.26 (1), actualmente bordea los $86US (2). Muchas industrias de hidrocarburos decidieron el freno de la extracción energética, a modo de sopesar las pérdidas producidas por la baja de la demanda, hecho que a su vez generó una caída estrepitosa en las inversiones en este sector. En el año 2020, las disminución de las inversiones en el sector de los combustibles fósiles disminuyó alrededor de un 20% (3).

Tras los primeros lockdowns, y al recuperarse la economía mucho más rápido de lo esperado, la demanda de energía aumentó considerablemente, sobrepasando la oferta existente y generando los primeros déficits energéticos que en muchos países(como India y China) provocaron cortes de energía(apagones), haciendo por primera vez visible la nueva realidad del déficit energético.

Desastres Naturales

Como reza el dicho popular, “las desgracias nunca vienen de a una”. Y sumada a la crisis de la pandemia los últimos años estuvieron marcados por una serie de eventos climáticos desastrosos tanto para la producción como para la acumulación de energía a nivel global.
El invierno 2020 tanto en Europa, como Rusia y en Asia fue uno extremadamente largo y frío, que agotó las reservas existentes de energía. A esto se sumo un verano prácticamente sin vientos, lo que constituyo un desastre en términos de producción energética para muchos países en los que la energía eólica cumple un rol clave, como lo es el caso de Inglaterra, en el que el sector de la energía eólica ha crecido más de un 715% en la última década (4). Todo esto aumentó  la dependencia de esta zona en el gas, que por otro lado había visto mermada su producción debido a los fríos extremos. Y por su parte, estaba sufriendo fuertes alzas en los precios debido al aumento de la demanda.

En Asia, por su parte, los dos gigantes consumidores de energía, India y China, se vieron afectados por tremendas inundaciones que llegaron a paralizar en determinadas regiones la producción energética, obligando incluso a estos países a someter tanto a la población, como a la producción a cortes de energías. En algunos casos incluso cerrando fábricas, o forzando una reducción de la producción a tan sólo dos veces por semana, esto para evitar que las fábricas consumieran los recursos energéticos esenciales destinados a cubrir la demanda energética de los hogares para cocinar o calefaccionar.
En la región de Sudamérica, muchos países han sido víctimas de fuertes sequías, que han frenado la producción de energía hidroeléctrica. Brasil constituyendo el ejemplo más dramático, ya que en este país el sector hidroeléctrico da cuenta de más del 60% de la producción energética (5).

Imagen aérea del pueblo de Lianbo, en el norte de la provincia china de Shanx, inundado por la crecida del río Amarillo en octubre de 2019. Zhan Yan (AP)
Imagen aérea del pueblo de Lianbo, en el norte de la provincia china de Shanx, inundado por la crecida del río Amarillo en octubre de 2019. Zhan Yan (AP)

Especulación

Con una tendencia a la baja constante de las inversiones en el sector de los combustibles fósiles al mismo tiempo que se observa un aumento rasante en la demanda durante el último año, el sector de los combustibles tradicionales, en especial el del petróleo, ha optado por la vía especulativa. Esto en miras a la llamada “transición verde”, una tendencia que se ha observado en las últimas décadas, pero que ha llegado a un punto cúspide con la actual crisis. Cada vez hay más voces críticas respecto a los riesgos asociados a la dependencia energética en los hidrocarburos, y los daños colaterales que estos atraen. Esto sumado a la urgencia de esta transición debido al calentamiento global. Todo esto establece un consenso respecto a la necesidad de una transición de las energías tradicionales a las energías verdes, disminuyendo el incentivo para las inversiones en las industrias de hidrocarburos, e incentivando a este sector a mantener bajos los niveles de extracción, a modo de mantener altos los precios y llenar sus arcas en vista a esta futura transición. Desencadenando un proceso especulativo sin freno que tiene como consecuencia más nefasta, el aumento del poder del lobby de los hidrocarburos, fruto de la escasez.

Comportamiento de los precios del petróleo (por barril) desde Enero del 2021 hasta Enero del 2022. (table extraída de: Oil prices hit highest level since 2014 over supply concerns | Financial Times (ft.com))
Comportamiento de los precios del petróleo (por barril) desde Enero del 2021 hasta Enero del 2022. (tabla extraída de: Oil prices hit highest level since 2014 over supply concerns | Financial Times (ft.com))

Este proceso de especulación, que tuvo su origen en la industria petrolera no funciona aisladamente, sino que operó un efecto dominó en el precio del resto de los combustibles, en especial del gas y del carbón, al aumentar la demanda en estos sectores producto del desabastecimiento general. A modo de ejemplo, el precio del gas en Europa, en los últimos meses, ha aumentado alrededor de un 800% (6) .

Esta constante alza de precio ha arrastrado a una parte importante de la población europea hacia una situación de pobreza energética. En el año 2021, se estimaba que en Europa ya vivían alrededor de 31 millones de personas bajo esta situación (7). En el caso de Chile la especulación como factor en el aumento del precio del gas ha sido demostrada en el escándalo de colusión entre las principales empresas distribuidoras de gas (8) y fue incluso tema de campaña electoral.

Por último, el aumento constante de los precios, sumado al desabastecimiento general, crea una reacción en cadena de compra anticipada debido al miedo a un desabastecimiento aún mayor, suceso que profundiza aún más el aumento de los precios. Analistas prevén que el precio del petróleo por barril pudiese llegar este año a sobrepasar la cifra de los $100US (9). En conclusión, nos encontramos en medio de un círculo vicioso del cual no se prevé alguna salida, al ser el mercado quien controla el precio de los hidrocarburos, careciendo de una regulación supraestatal o de mecanismos de control que pudiesen poner fin al proceso especulativo.

Puedes leer la segunda parte del artículo en el siguiente enlace:

La actual crisis energética mundial y las razones que se esconden tras ella [Parte 2]

 

Referencias

1) WTI Crude Oil Prices – 10 Year Daily Chart | MacroTrends2) https://oilprice.com/
3) The Covid-19 crisis is causing the biggest fall in global energy investment in history – News – IEA
4) Wind energy in the UK – Office for National Statistics (ons.gov.uk)
5) Una grave sequía amenaza producción de energía y agricultura en Brasil – France 24
6) European gas prices shoot to new high as energy crunch worsens | Financial Times (ft.com)
7) State of the Energy Union 2021 (europa.eu)
8) Estudio sobre mercado del gas revela concentración económica, baja competencia y contratos de exclusividad – Universidad de Chile (uchile.cl)
9) Analysis: Inside OPEC, views are growing that oil’s rally could be prolonged | Reuters

Autor: María Sanhueza

Trotamundos, amando la ciencia y también las humanidades, el vino y el café. Atleta y adicta a la lectura. "Si tienes miedo de ahogarte mientras cruzas el río, que puede parecer demasiado ancho y rápido en este punto, entonces, tendrás que regresar y cruzarlo en su origen hasta que yo, tú mismo o alguien más pueda construir la base que puede dar forma a un enorme puente que hará que el viaje sea posible para todos "

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